Puertos y ciudades portuarias en Colombia

Imagen de referencia tomada de larepublica.com

Las ciudades portuarias en Colombia tienen, en general, malas condiciones sociales para sus habitantes.

Por Andrea Nathaly Cruz Ramírez

Por los puertos colombianos se transporta más del 90% del comercio internacional del país. En el primer trimestre del 2020, según Supertransporte, se movilizó en los puertos 44,8 millones de toneladas de carga, de las cuales el 90,5% corresponde a comercio internacional (importaciones y exportaciones).

Los puertos son eslabones importantes en las cadenas globales de suministro. A través de ellos transitan bienes entre grupos empresariales y se lleva los productos finales a los mercados mundiales. El tránsito marino en América Latina ha incrementado a partir de la mayor externalización de producción hacia estos países, la ampliación del consumo en ellos y la innovación tecnológica de los puertos. Para Colombia, es importante el papel protagónico que juega la exportación de carbón y petróleo en la dinámica portuaria, que representan el 44,8% y el 30% respectivamente.

A partir de 1991, con la Ley 1, se implementa un modelo de administración mixto de los puertos colombianos: las Sociedades Portuarias Regionales – SPR son dueñas de los equipos e innovación tecnológica, mientras el Estado es dueño de la infraestructura y edificios. Con la privatización de la administración de los puertos a través de las sociedades portuarias regionales, disminuyó la absorción de empleos vinculados a esta actividad. Los empleos actuales, a diferencia de los generados hasta 1990, son mayormente tercerizados a través de empresas contratistas de mano de obra, mediante vínculos por labor y sin garantías de estabilidad laboral.

Por otro lado,  la Contraloría General de la Nación afirmó en el 2010 que los puertos ejercen un papel muy débil como dinamizadores del desarrollo económico para las regiones.

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Las ciudades portuarias

En Colombia existen cinco sociedades portuarias regionales, cuatro de las cuales movilizan casi el 100% del tráfico marítimo: SPR Buenaventura, SPR Cartagena, SPR Barranquilla, SPR Santa Marta. (La SPR Tumaco moviliza apenas el 0,3% del tráfico total de los puertos marítimos, por lo que será excluída de este artículo). Individualmente, la sociedad portuaria regional de Buenaventuera es la que más carga moviliza, representando hasta el 46,8% del total del tráfico portuario en el primer trimestre del 2020.

En estas sociedades portuarias, se realizan constantemente inversiones en actualización tecnológica, infraestructura portuaria, mantenimiento y ampliación de puertos, y ambiciosos planes de ampliación y profundización de los embalces. Sin embargo, ni la prosperidad de esas inversiones, ni el incremento de tránsito por los muelles, se reflejan en las ciudades portuarias.

Durante el año 2019, Colombia tuvo una tasa de desocupación de 10,5%. Las ciudades potuarias tuvieron un comportamiento variado alrededor de esta tasa. Santa Marta (11,8%) y Buenaventura (20,3%) se ubicaron por encima del promedio nacional, mientras Cartagena (6,9%) y Barranquilla (7,9%) estuvieron por debajo:

Las actividades que más ocuparon a las personas en estas ciudades fueron las relacionadas con el comercio (entre el 33,5% y el 19,8%). La rama del transporte, entre la que se cuenta el trabajo vinculado a los puertos, ocupó a más cantidad de personas que el promedio nacional (6,9%) en las cuatro ciudades, representando para Cartagena el 13,6% de la población ocupada, para Barranquilla el 9,2%, Santa Marta el 10,5% y Buenaventura el 21,9%.

Entre estas cuatro ciudades portuarias, es diferente el comportamiento de la ocupación y el desempleo, pero es similar el peso que tienen las actividades que se desarrollan alrededor del turismo y del transporte en la ocupación de mano de obra. Sin embargo, el indicador que más las iguala es la informalidad laboral: todas tienen indicadores por encima de los nacionales. Mientras el país cerró el año 2019 con 47% de ocupados informales, en las ciudades portuarias la informalidad ocupa a más de la mitad de la fuerza laboral que se encuentra vinculada a alguna actividad productiva: en Barranquilla el 56% de los ocupados están en la informalidad, en Cartagena el 53% y en Santa Marta el 63%.

Según un informe del DANE entregado a los municipios y departamentos para la planeación territorial, en el 2019 el 88,6% de los hogares en Buenaventura estaban ocupados en el sector informal.

Las SPR de Cartagena, Santa Marta y Barranquilla se agrupan para algunos indicadores en la Zona Portuaria de la Región Caribe, que incluye operadores de estas ciudades portuarias, además de otras como Ciénaga, Golfo de Morrosquillo, Guajira, Turbo y San Andrés. En conjunto, esta zona portuaria es la más grande, y moviliza el 89% de toda la carga que se mueve en los puertos marítimos y fluviales del país. En esta región, además de las altísimas cifras de informalidad similares a las de Buenaventura, los índices de pobreza multidimensional también son altos.

La incidencia de la pobreza multidimensional – IPM en Colombia para el 2019 fue del 19,6% de la población, mientras que para la región Caribe fue del 33,5%, según el DANE. Para Buenaventura, el IPM, según estimaciones de Propacífico,  se ubica en el 33,8% y el desempleo de larga duración, variable contenida en este índice, afecta al 12,1% de los hogares del Distrito.

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Conclusión

La implementación en 1991 de un modelo de administración neoliberal que privatizó la gestión de los puertos, así como el establecimiento de formas para la vinculación laboral mediante estrategias de tercerización, y la tecnificación del sector y su consecuente disminución de puestos de trabajo, han tenido un efecto importante en el empobrecimiento de las poblaciones de las ciudades portuarias. Así, el análisis del tipo de vinculación y gestión laboral en los puertos y la absorción de mano de obra en ellos es un asunto central para comprender la desigualdad y la vulnerabilidad en las regiones costeras de Colombia.

Andrea Nathaly Cruz Ramírez

Andrea Nathaly Cruz Ramírez es Trabajadora Social de la Universidad del Valle, especialista en gestión pública de la Escuela Superior de Administración Pública - ESAP y mágister en estudios sociales y políticos de la Universidad ICESI. Actualmente es investigadora de la ENS

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