Sindicatos del sector de la construcción buscan “construir” una Agenda de Trabajo Decente

En Manizales, trabajadores de la construcción exigen seguridad y trabajo decente.

La construcción de obras es una de las actividades menos formalizadas laboralmente en Colombia, pese a su gran importancia como jalonadora de la economía. Los trabajadores que la realizan, por lo general obreros poco calificados, devengan salario mínimo (en ocasiones menos); no tienen estabilidad laboral, pues están sujetos a contratos cuya duración depende de la obra construida; no tienen prestaciones legales ni seguridad industrial adecuada, por lo cual la tasa de lesiones y muerte en el trabajo es alta.

Es pues un sector que requiere con urgencia acciones que dignifiquen a los trabajadores y mejoren sus condiciones laborales, además articuladas a la dinámica del proceso de paz y el posconflicto, ya que el sector de la construcción es una alternativa laboral importante en la reinserción a la sociedad de los excombatientes.

Reunión del Intersindical de la construcción y la madera

Ese es precisamente el objetivo de un grupo de 14 organizaciones sindicales de empresas relacionadas con la construcción, la madera y materiales de construcción, que en el año 2014 se constituyeron en una plataforma denominada “Intergremial de Trabajadores de la Construcción y la Madera de Colombia”, con el objetivo de elaborar e impulsar una Agenda de Trabajo Decente (ATD) para el sector.

Los 14 sindicatos y federaciones sindicales que hacen parte de esta plataforma intergremial, son: Fetramecol, Fecotecmac, Acteg, Sintraskinco, Sintragyplac, Sintraindumacoin, Sintrapizano, Sinaltraconcreargos, Sintramater, Sindicons, Sutimac, Sintraknauf, Sintraconstruvias y Sintratablemac.

Aparte de la Agenda de Trabajo Decente, el intergremial también tiene entres sus objetivos poder intervenir en la parte laboral de las grandes obras, y así vigilar el tema de la contratación y las condiciones del personal que las ejecuta. Y más a largo plazo, otro objetivo es crear condiciones para proponer una negociación colectiva por rama de industria, que cobije a los trabajadores de la construcción, la madera y los materiales de construcción.

La coordinación de las actividades del Intergremial ha estado a cargo de la ICM, siglas de la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, organismo adscrito a la OIT cuya sede para América Latina está en Ciudad de Panamá.

Actividades realizadas

Entre los años 2014 y 2016 la Intergremial realizó 3 foros regionales con participación de gremios de empleadores, algunas regionales del Ministerio de Trabajo, las centrales sindicales, trabajadores, el SENA y algunas alcaldías.

“Es muy importante la participación del gremio de los empleadores, pues la agenda de trabajo decente no se podría concretar sin ellos, lo mismo que sin la participación de los entes del Estado relacionados con la actividad constructora”, señaló José López Posada, directivo de Sintraskinco, quien lleva 26 años como trabajador en el sector.

Durante el primer semestre de esta 2017 la Intergremial ha estado muy activa. En abril realizó en Barranquilla una reunión amplia, a la que asistieron representantes de Camacol, Ministerio del Trabajo, centrales obreras, la ICM y voceros de las 14 organizaciones que la integran. Y realizó reuniones similares en Cartagena, Manizales, Cali y Bogotá. Además ha contado con la asesoría y el apoyo de la Escuela Nacional Sindical.

“Esperamos para el segundo semestre tener contacto con Camacol a nivel nacional, el Ministerio del Trabajo y la ANI, así como con otros actores de la vida política del país como el Senado y la Cámara de Representantes. La idea es finalizar pronto los detalles de la agenda de trabajo decente”, agregó José López.

Un tema prioritario dentro de esta agenda tiene que ver con la accidentalidad y la enfermedad en el trabajo, que cobra muchas vidas en el país. Baste recordar el caso del edificio Blas de Lezo en Cartagena, ocurrido el 27 de abril de este año, con saldo de más de 10 víctimas. Como también es riesgoso para su salud la manipulación de sustancias nocivas, como el asbesto, o las enfermedades que sobrevienen por el contacto con el cemento.

En el tema de la seguridad social también hay mucho que hacer. Los trabajadores de la construcción requieren garantías de afiliación duradera al sistema de salud, que esta no sea solo por los días que dura la construcción de una obra; y que se les dote con ropa adecuada para las pesadas actividades que realizan. Como también exigen que se les afilie a las cajas de compensación familiar, y haya para ellos programas de capacitación en el SENA.

Las jornadas de trabajo también son excesivas, de más de 8 horas. Y son disimiles las tarifas por las actividades que realizan. Por ejemplo, un metro de revoque lo pagan a $10 mil en una obra, pero en otra solo les reconocen $5 mil por esa misma actividad. Es necesario estandarizar las tarifas.

Y en cuanto al derecho de asociación, la situación es bien precaria. La tasa de sindicalización es muy baja. En 2013 había en Colombia 1´100.000 trabajadores vinculados directa e indirectamente a la construcción, pero apenas 5 mil pertenecían a una organización sindical.

Estamos seguros de que el trabajo sindicalizado es más seguro, por esta razón la propuesta de Agenda de Trabajo Decente apunta a que se respete la libertad de asociación en construcción, al respeto a la negociación colectiva y demás derechos laborales”, puntualizó López Posada.

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