Por primera vez un sindicato gana el Premio Nobel

Cuatro organizaciones de la sociedad civil tunecina fueron los ganadores éste año del Premio Nobel de paz.

Entre las cuatro organizaciones, la de más poder es un sindicato.

 El Cuarteto para el diálogo Nacional de Túnez está integrado por organizaciones de la sociedad civil tunecina: La Unión General Tunecina del Trabajo, (UGTT), la Unión Tunecina de la Industria, el Comercio y la Artesanía, (UTICA), la  Orden Nacional de Abogados de Túnez y la Liga Tunecina de Derechos Humanos (LTDH).

Las  cuatro organizaciones fueron las galardonadas con el Premio Nobel de Paz 2015. El pasado 10 de octubre los tunecinos y el mundo entero se dieron cuenta de esa grata noticia.  El comité noruego para el premio les concedió el galardón por  “su contribución decisiva a la construcción de una democracia pluralista en Túnez a raíz de la Revolución de los Jazmines en 2011”

En el comunicado de premiación, el comité del Nobel resaltó que, gracias a estas cuatro organizaciones, representantes de  diferentes sectores y valores de la sociedad tunecina, fue posible un diálogo pacífico entre los ciudadanos, los partidos políticos y las autoridades lo cual  ayudó a encontrar soluciones consensuadas a una amplia gama de desafíos a través de las divisiones políticas y religiosas.

Pero más allá de las virtudes por las cuales les fue concedido el premio Nobel a estas cuatro organizaciones, está el hecho de que una de ellas es un sindicato. Por primera vez en la historia se concede el más importante galardón a una organización de trabajadores lo que demuestra el importante papel que juegan en la sociedad. La UGTT es un sindicato fundado en 1946 y cuenta en la actualidad con más de 520 mil trabajadores afiliados en Túnez.

En una entrevista concedida a Ricardo González y publicada en el diario El Colombiano de Medellín, Samir Shaafi, secretario general adjunto de la UGTT se declaró sorprendido y orgulloso por el premio recibido. Shaffi dijo que no se encontraban entre los favoritos y por esa razón no estaban ni siquiera pendientes del comunicado de premiación.   El líder sindical resaltó que el papel de la organización fue muy importante para la transición democrática en Túnez.  En enero de 2011 la Revolución de los Jazmines triunfó y obligó a que el dictador Ben Alí se fuera del país, desde entonces la UGTT se implicó decididamente en todo el proceso, fue así como en el 2012 organizaron dos conferencias de diálogo en la que participaron más de 100 organizaciones de la sociedad civil.

Pero en 2013, luego del asesinato en julio de ese año, del político Mohamed Brahmi, el país cayó en una cruenta guerra civil, fue en ese entonces cuando se tornó aún más importante el poder de convocatoria del sindicato; se unieron con otras tres prestigiosas organizaciones de la sociedad civil tunecina y decidieron ser mediadores entre el gobierno y la oposición. Dejaron las diferencias ideológicas a un lado, trazaron una hoja de ruta y convencieron al gobierno y a la oposición para formar un gobierno tecnocrático de unidad nacional y promulgar una nueva constitución.

Houcine Abassi, es el secretario general de la Unión General de Trabajadores Tunecinos, (UGTT), él llegó a Brasil dos días después de haberles sido concedido el Nobel, dijo que era un honor haber ganado ese premio tan reconocido. Abassi hizo parte de la reunión anual del Consejo General de la  Confederación Sindical Internacional, (CSI), que este año se llevó a cabo en Brasil.

En su intervención ante el Concejo General de la CSI, Houcine Abassi dijo que aprovecharán la ocasión de haber sido galardonados con el Nobel de Paz para poner en primer plano otros problemas que afectan a su país y la región árabe.

Abassí también habló de la importancia del diálogo social y de la necesidad de que los sindicatos se vuelvan una herramienta para dirimir conflictos. “El diálogo tiene que existir para gobernar países. Las guerras y los enfrentamientos sólo conducen al desastre, pero, como ha demostrado la historia, siempre terminan en el diálogo. Lo que hicimos fue asegurar que el diálogo en Túnez precediera el conflicto y la violencia”, dijo Abassí en un comunicado publicado en Equaltimes.

Por su parte, La Secretaria General de la CSI Sharan Burrow, felicitó a los ganadores y dijo: “No deja de ser irónico que muchos de los gobiernos que han congratulado a los galardonados con el Premio Nobel de la Paz sean los mismos que intentan destruir y minar el diálogo social en sus propios países, reduciendo el espacio democrático”

La revolución de los Jazmines

Todo comenzó el 17 de diciembre de 2010, ese día un joven desempleado que vendía frutas para sobrevivir,  se prendió fuego frente a la alcaldía de Sidi Bouzid, una pequeña ciudad al interior de Túnez. Ese hecho desencadenó una ola de protestas por todo el país en las cuales se reclamaban mejores condiciones de vida para todo el pueblo, disminución en los precios de los alimentos y la renuncia del dictador Zine El Abidine Ben Alí, quien gobernaba el país desde 1987.

La represión de la dictadura no se hizo esperar y las protestas eran atacadas con disparos por parte de las fuerzas de policía y ejército del gobierno.

Finalmente, el 14 de enero de 2011 Ben Alí, tomó un avión y se fue a Arabia Saudita. La revolución había triunfado pero estimaciones dicen que dejó cerca de 300 muertos y más de 700 heridos.

Desde entonces se han realizado elecciones democráticas en 2013 y en el 2014 se aprobó una nueva constitución lograda por la mediación del Cuarteto de Tunez, como se conoce a las organizaciones ganadoras del Premio Nobel de Paz.

 

 

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