Candidatos proponen políticas de empleo, lo difícil es que éste sea de calidad

Por John Fredy Bedoya
Escuela Nacional Sindical

A pocos días de las elecciones para presidente, las campañas políticas se agudizan y hunden el acelerador a fondo intentando conquistar más votos. Esta apretada carrera se convierte en insumo para que algunos analistas políticos se den un gran banquete, planteando discusiones que se acercan mucho más a chismes de farándula que a un análisis serio sobre las consecuencias de elegir a uno u otro candidato. En este orden de ideas, lo que quiero es introducir la discusión sobre uno de los puntos que más afecta la sociedad colombiana: el desempleo y la carencia de trabajo decente. Esto con base en el análisis de las propuestas de campaña de algunos presidenciables.
Comenzaré por mencionar las políticas de empleo que son comunes entre los candidatos. La primera es incentivar la creación de empresas, propuesta común a Santos, Mockus, Pardo y Sanín. El desarrollo de esta política resultaría imposible sin seguir las líneas duras de los últimos ocho años: el aumento de la confianza inversionista y la competitividad del país, que si bien han mejorado el clima de los negocios y han atraído más capitales, no han aportado a la generación de empleo y han conllevado la disminución de salarios.
La segunda línea en común es la inversión en infraestructura vial y en Vivienda de Interés Social (VIS). La inversión estatal en infraestructura y en VIS ha sido una de las principales estrategias del aparato estatal como política de choque para aumentar el dinamismo de la economía en dos vías: en la primera se aumenta la demanda del mercado jalonando el sector industrial, y en la segunda se aumenta la demanda por mano de obra calificada y no calificada, lo que a su vez incentiva la demanda agregada. Sin embargo, estos choques resultan ser transitorios y no acumulan beneficios en el largo plazo, por lo que es de esperar que la mano de obra que se contrate no sea a término indefinido, dejando el problema como estaba.
La tercera línea común a los candidatos (aquí se incluye a Petro) es la educación con miras al emprendimiento y la creación de pequeñas y microempresas. Esta propuesta puede ser la más sensata para la generación de empleo, pero debe estar acompañada de políticas de vigilancia al cumplimiento de la ley laboral, ya que estas empresas se suman a la informalidad económica y tienden a contratar sus trabajadores bajo condiciones precarias: largas jornadas laborales, bajos salarios, ausencia de contratos, evasión de la seguridad social, entre otros. Si esto no se da de esta manera, el empleo generado no será de calidad.
Finalmente, cabe mencionar algunas propuestas particulares que son poco sensatas para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y para la generación de empleo, como las de Rafael Pardo, que buscará aumentar la masa laboral a costas del detrimento de la calidad del trabajo asalariado, con la ley del primer empleo, la flexibilización del mercado y la disminución del salario mínimo. O como las de Juan M. Santos, que desea que los trabajadores respondan a todos los tipos de contratación existentes, es decir, implementar contratación por horas y por periodos no uniformes.
Como se ve, las propuestas de la mayoría de los candidatos están en contravía de las necesidades sociales del país. Para cambiar esto, es necesario que las propuestas se centren más en las necesidades de la población, comenzando por devolver a los trabajadores los derechos que les fueron arrebatados con las leyes 50 y 100, garantizando el acceso completo a la seguridad social, a la pensión de vejez y, más que nada, una estricta vigilancia para que las empresas cumplan con todas las disposiciones legales. Además, las herramientas para la creación de empresas deben estar enfocadas a brindar una estabilidad institucional atractiva para el inversionista y no a costas de los ingresos y la calidad de vida de los trabajadores. Sin mencionar que se debería abolir cualquier tipo de subcontratación laboral. Políticas que si bien están presentes en algunos de los candidatos, como Petro, solo fueron integradas parcialmente por ellos.

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