USO, Sintraelecol y Sintracarbón buscarán este lunes avanzar en el proceso de fusión en un solo sindicato de rama

Reunión de directivos de USO, Sintracarbón y Sintraelecol en abril pasado. Un esfuerzo de unidad en sindicato fuerte de rama.

El lunes y martes de la semana entrante (17 y 18 de julio) se realizará en Bogotá una importante reunión dentro del proceso de fusión que intentan concretar los tres sindicatos más grandes del sector minero-energético: la USO (petróleo), Sintracarbón (carbón a cielo abierto) y Sintraelecol (energía eléctrica).

A la reunión asistirán las juntas directivas de los 3 sindicatos para analizar la coyuntura, fijar derroteros y un cronograma hacia su fusión en un solo sindicato de rama de industria. Propósito que sigue la línea trazada por el V Congreso de la CUT, central a la que pertenecen los 3 sindicatos, en el sentido de que en Colombia haya menos sindicatos, pero con más afiliados y mayor incidencia y poder de negociación, tal como ocurre en los países donde el sindicalismo es fuerte.

La fórmula más viable y conveniente, según lo aceptaron los 3 sindicatos, es que uno de ellos, que sería la USO por ser el más grande e histórico, absorba a los otros dos en un proceso de fusión, para no tener que crear un sindicato nuevo y perder así el acumulado que cada sindicato tiene en convenciones colectivas y conquistas laborales. Incluso se acordó que el sindicato unitario se llame USO Mineroenergética.

Aunque es de anotar que en la última asamblea nacional de delegados de Sintraelecol, realizada en mayo pasado en Barranquilla, surgió la propuesta de que los 3 sindicatos conformen una federación, como paso anterior la fusión en un sindicato único de rama. Sobre esta propuesta no hay unanimidad. Sintracarbón mantiene la idea de hacer la fusión de una vez, sin el paso intermedio de la federación; y la USO la pondrá en discusión en su próxima asamblea nacional de delegados.

Pero cualquiera sea la fórmula, para el sindicalismo mineroenergético es crucial tener una organización fuerte que se contraponga a la política precarizadora y poco amigable con el medio ambiente de la llamada “locomotora minera”, erigida por el gobierno Santos como punta de lanza del desarrollo del país. Contra esa política los trabajadores deben impulsar la “locomotora sindical”, que defienda los derechos de las y los trabajadores, y de las comunidades afectadas por las multinacionales de la industria mineroenergética.

Un hecho positivo es que otras organizaciones sindicales del sector, como Sintramienergética y Funtramiexco, también han manifestado interés en la idea de la fusión sindical, y se han estado informando al respecto.

Ventajas de un sindicato único de rama

Un sindicalismo mineroenergético de rama tendría la fortaleza para hacer apuestas fuertes en el sector, como, por ejemplo, proponer una política pública sobre la renta petrolera y minera, que hoy no está generando desarrollo en las comunidades impactadas por la explotación de sus recursos naturales.

El sindicato tiene que pasar del plano reivindicativo a apuntarle a la construcción de políticas para defender las empresas del Estado de los apetitos privatizadores”, dijo al respecto César Losa, presidente de la USO.

Un sindicato fuerte de rama en el sector mineroenergético ejercería mayor presión frente al gobierno y las compañías multinacionales para mejorar las condiciones salariales y laborales. Podría presentar un pliego nacional único para el sector, con la idea de estandarizar los derechos de los trabajadores, los cuales son relativamente buenos en empresas donde rige convención colectiva, pero precarios en donde no la hay.

Un sindicato fuerte podría poner condiciones en el tema de la tercerización laboral, que hoy es desmedida en las empresas del sector, incluida la estatal Ecopetrol. Y podría presionar políticas públicas para la protección ambiental, como quiera que la actividad minera es de las mayores fuentes de degradación del medio ambiente.

También podría incidir en el tema de la salud y la seguridad en el trabajo, considerando que la minería es una actividad de alto riesgo. En ese sentido podría presionar para que Colombia ratifique el convenio 176 de OIT sobre seguridad en las minas.

Un proceso que lleva años

El intento de fusión del sindicalismo mineroenergético no es nuevo. Lleva unos seis años, en los que las tres organizaciones han hecho intentos por allanar sus dificultades para lograrla. Pero por diversas circunstancias y visiones encontradas se quedaron en eso: en intentos. Las dificultades tienen que ver con desacuerdos en el funcionamiento y la estructura del sindicato fusionado, la distribución de los cargos directivos, los bienes y las finanzas, entre otros.

Y que el proceso hay avanzado se debe en buena parte al esfuerzo del Sindicato Global IndustriALL, que en el 2013 se ofreció como facilitador de la fusión. En una reunión realizada en Armenia aquel año se creó la Coordinadora para la Unidad Sindical Mineroenergética (Cusme), integrada por miembros de las juntas directivas de cada sindicato. Pero el proceso se estancó por las razones anotadas.

Existe voluntad para la unión. Los tres sindicatos han dicho que cualquier paso que se dé debe conducir a la fusión y al logro de una gran organización sindical con capacidad de interlocución y negociación con las empresas multinacionales”, señaló Carlos Bustos, coordinador de IndustriALL en Colombia.

Políticamente la fusión en un sindicato fuerte es un paso que hay que dar, no solo para hacer oposición real a políticas qua afectan los derechos de los trabajadores sino para defender el patrimonio público. Y en ese sentido el papel de IndustriALL es muy positivo. Da el mensaje de que no estamos solos sino con apoyo de una organización con experiencia internacional en procesos de fusión sindical en Europa y Norteamérica, sindicatos con más de un millón de afiliados”, señaló César Loza, de la USO.

A mediados de abril de este 2017 las directivas de los 3 sindicatos reactivaron el proceso de unión, de nuevo bajo la coordinación de IndustriALL y ya con el aporte de la Escuela Nacional Sindical en la parte académica y la investigación sobre la forma y el contenido de un sindicato único en el sector mineroenergético.

Se acordó realizar una reunión técnica el 17 y 18 de julio en la sede de la USO en Bogotá, en la que participarán directivos de los 3 sindicatos. El objetivo es generar consensos y aclarar la posición de cada sindicato frente al tema, así como explicar las implicaciones jurídicas de un proceso de fusión, o de la constitución de una federación si se opta por ese camino.

La USO, por su parte, acordó que en su asamblea nacional de delegados que tendrá lugar la última semana de este mes de julio en Bucaramanga, propondrá reforma de estatutos para posibilitar la fusión con los otros sindicatos. Y discutirá la propuesta de Sintraelecol de crear una federación sindical como paso previo.

Aldo Amaya, presidente de Sintracarbón, dijo que esta organización siempre ha estado en la perspectiva de tener un sindicato de rama fuerte, pero quiere que se haga de una vez mediante un proceso de fusión, no es partidario del paso intermedio de la federación.

Y Pablo Santos, presidente de Sintraelecol, dijo que su propuesta de la federación como una instancia transitoria hacia la fusión, será presentada en la asamblea nacional de delegados de la USO en Bucaramanga. Pero aclaró que esta propuesta es una alternativa, no una camisa de fuerza. Se acogerá lo que por consenso resuelvan los tres sindicatos.

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