Sintrabancol y la UNEB van por una convención colectiva “más humana”

—El pliego en discusión incluye temas novedosos para el sindicalismo—
—Ambos sindicatos promoverán el trabajo decente y la negociación como instrumentos de paz—

Hoy 7 de octubre se inició la negociación de la convención colectiva en el Grupo Bancolombia, la más importante del sector financiero por cuanto se trata del mayor banco del país, y de la convención que más trabajadores y trabajadoras beneficia en este sector: 13 mil, de los 18 mil que en total tiene el Grupo Bancolombia, el 96% de ellos con contrato a término indefinido.

Es pues una negociación que sirve de referencia en el sector financiero, que el año entrante tendrá procesos de negociación colectiva en el grueso de los bancos. Y en especial para el Banco Popular, que inicia negociación en una semana.

Juan Carlos Vásquez

Al igual que en las negociaciones de años anteriores, esta vez el pliego en Bancolombia fue preparado y presentado conjuntamente por Sintrabancol y la UNEB, el primero de empresa y el segundo de industria, que suman unos 6 mil afiliados. Pero a diferencia de las anteriores, en esta ocasión reviste características especiales, según lo afirmó Juan Carlos Vásquez, integrante de la comisión negociadora por parte de la UNEB.

El Primero, porque está anclada al concepto de “banca humana” que impulsa la administración de Bancolombia en cabeza de su presidente, Carlos Raúl Yépez. “Esta negociación la enfocamos en esa dirección, para que esa banca humana se refleje en una convención colectiva más humana”, agregó Vasquez. Y segundo, porque incluye temas que nunca se habían presentado a discusión.

Los temas novedosos son: las condiciones laborales de las y los trabajadores tercerizados, que en Bancolombia pueden sumar unos 14 mil; el teletrabajo; la firma de un acuerdo global que beneficie al personal que Bancolombia -como multilatina que es- tiene en otros países, especialmente en Panamá y El Salvador; y el enfoque de género, pues el 63%de la planta de personal son mujeres, así como la inclusión laboral y el respeto a la diferencia de personas con discapacidad y de la comunidad LGTB.

El petitorio incluye ampliación del alcance de la convención a los empleados del banco que hoy cobija el Estatuto de Beneficios, en su mayoría con cargos medios y directivos. La idea es que al menos los analistas y directores de sucursales, que suman unos 2.500, también se beneficien de la convención.

Es de anotar que en los últimos años entre los sindicatos y Bancolombia se ha venido afianzando una cultura de diálogo social que ha permitido avances, no solo en acuerdos convencionales sino también en temas por fuera de la convención, como la reducción de la jornada laboral de 48 a 43 horas semanales, ajustes en procesos disciplinarios y salud ocupacional y, sobre todo, el compromiso del banco de respetar el derecho de asociación y libertad sindical, lo cual ha facilitado el crecimiento y consolidación de los sindicatos.

Al respecto Jesús Giraldo, presidente de Sintrabancol, señaló: “Comúnmente se cree que los sindicatos deben tomar distancia del patrón, pero nosotros no pensamos así, porque si uno está lejos del patrón, entonces qué soluciones les da a los trabajadores”.

Jesús Giraldo

Sobre la misma cuestión, Juan Carlos Vásquez, de la UNEB, opinó que el diálogo social es la posibilidad de buscar acuerdos con la empresa, “pero sin renunciar a nuestras convicciones y nuestra misión como organización sindical; sin renunciar a la protesta, a la denuncia y a la movilización. Diálogo social y movilización no son incompatibles”. Prueba de ello, dijo, es que el día que presentaron el pliego en todas las oficinas del país hubo mítines y sesiones informativas, lo que implicó ceses de actividades de 20 minutos.

De otro lado, las otras dos organizaciones sindicales que funcionan en Bancolombia, Sintrainfi y Aceb, sindicatos de la CTC, también presentaron por su parte pliego de peticiones

Los puntos más importantes del pliego

El tema de los tercerizados por primera vez se discute en la mesa de negociación, en vista de la magnitud que ha adquirido en Bancolombia, donde cerca de 14 mil trabajadores están vinculados por terceros en áreas como canjes, call-centers, vigilancia y transporte de dinero, aseo y servicios generales. Según los sindicatos, de ese total, unos 4 mil trabajadores(as), cuyas actividades corresponden a la misión del banco, deberían vincularse directamente. Es el caso de los que manejan los cheques en canje, actividad ésta que hoy el banco contrata por outsourcing.

“Buscaremos un código de vigilancia para las empresas con las que el banco tiene relación de tercerización, para que éstas respeten los derechos de los trabajadores”, acotó Vásquez.

Plan de gestión comercial es otro tema álgido. Este plan es el conjunto de indicadores de cumplimiento de ventas que el banco ha instituido, pero que según los sindicatos lleva a que los trabajadores tengan que trabajar excesivamente para poder cumplirlos, y ello conlleva a problemas serios de salud ocupacional: fatiga, estrés, depresión, trastornos de sueño, etc. “Eso en un banco que se quiere vender como una banca responsable y socialmente humana, es contradictorio”, indica Giraldo, quien afirma que en el plan de gestión se debe regular y fortalecer el tema de salud ocupacional.

El Teletrabajo ya es un tema que el banco debe entrar a discutir con los sindicatos, afirman éstos. Bancolombia tiene unos 600 empleados teletrabajadores, convencionados. Si bien el banco ha venido avanzando en la implantación de unos protocolos, éstos no los ha discutido con los sindicatos, que en esta negociación busca avanzar en una regulación convencional para el teletrabajo en Bancolombia, que establezca cláusulas de protección del nivel salarial, la intimidad y privacidad, las jornada de trabajo, derechos sindicales, etc.

“Al principio los trabajadores ven fácil el teletrabajo, por la comodidad de estar en la casa, los ahorros en transporte y movilidad. Así es la manera como el banco les vende el teletrabajo. Pero después empiezan a ver los inconvenientes. Uno ese el aislamiento del trabajador, no va a compartir con los demás compañeros, disminuyen posibilidades de ascensos”, dice Giraldo. De ahí que en el pliego los sindicatos piden más acceso a esos teletrabajadores, que sea un servicio opcional, voluntario, no impuesto por la empresa, porque para algunos trabajadores puede ser desventajoso trabajar en la casa.

El pliego esta vez tiene una perspectiva de género e inclusión, recalcan los representantes sindicales, dado que en el banco la gran mayoría es de mujeres, y muchas de ellas cabeza de familia. Se quiere buscar un equilibrio entre la vida laboral y familiar, algo que no está muy claro en la regulación en el banco; inclusión de las mujeres en la dirección del banco, toda vez que la mayoría de directivos son hombres. Por ello se solicitará la creación de un comité de género.

“Se abordará también el tema de la inclusión de personas LGTB, porque en el banco hay personas en esa condición, hay parejas, que tienen derecho a todo lo que tiene la pareja hombre-mujer. Estamos tratando de que en la empresa se hable de eso con tranquilidad, que haya inclusión. Como también el banco debe contratar personas con alguna discapacidad, garantizándoles adecuación de su sitio de trabajo”, dijo Vásquez.

En materia de libertad sindical, los sindicatos de Bancolombia quieren avanzar en dos direcciones: la aplicación del Convenio 135 de OIT, que habla de la representación sindical en los lugares de trabajo, un tema clave en una empresa que está dispersa por toda la geografía nacional. Tiene hoy 820 sucursales en todo el país, y la estructura sindical como está no puede responder a ese modelo. Por eso es importante que en cada oficina haya interlocución válida entre las organizaciones sindicales y el banco, lo cual también le conviene éste.

Otro tema novedoso que está sobre la mesa de negociación, tiene que ver con la globalización del banco en cuanto a los trabajadores se refiere. El Grupo Bancolombia es hoy una multilatina, con sucursales en El Salvador, Panamá, Perú, Estados Unidos. El sindicato opina que la política laboral del banco debe ser la misma en todas partes, que los trabajadores en estos países no pueden estar en inferioridad de condiciones que los colombianos, que se les deben respetar por lo menos tres derechos: asociación, negociación colectiva y libertad sindical.

En El Salvador no hay un solo sindicato en el sector bancario, en Panamá es casi imposible crear un sindicato. Por eso proponemos, en coordinación con la UNI Sindicato Global, firmar un acuerdo marco global en Bancolombia, y dejarlo así planteado en la convención. Sería la primera multilatina colombiana en hacer ese tipo de acuerdo”, puntualizó Jesús Giraldo.

Y finalmente, en la parte económica Sintrabancol y la UNEB piden el 12% de aumento salarial como cifra para empezar la negociación. Pero también buscará una fórmula de aumento que corrija la que existe hoy en la convención, que funciona bien para los dos primeros años pero en el tercero se queda corta, tanto que el año pasado el incremento salarial en Bancolombia estuvo por debajo del incremento del salario mínimo.

Asimismo, se ajustarán los sueldos mínimos del escalafón, para lo cual los sindicatos, en asocio con la ENS, realizarán un estudio sobre la canasta básica familiar de los trabajadores del grupo Bancolombia. Y se negociará la actualización de los montos de los beneficios en cuanto a primas, auxilios educativos, bonos, etc.

En un país en el que se desarrollan diálogos de paz y la negociación colectiva sigue siendo marginal, pese a ser un derecho fundamental, Sintrabancol y la UNEB le proponen a Colombia un modelo de diálogo social eficaz, en el que la negociación colectiva se convierta en una herramienta de construcción de trabajo decente y de paz duradera. Como lo dicen ambas organizaciones; “Paz es trabajo decente”.

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