Resultados de la 2ª Encuesta de Opinión entre la dirigencia sindical colombiana

—Pobre la calificación de los dirigentes sindicales a políticas del gobierno—
—Unánime sensación de desunión en el movimiento sindical—
—Se percibe agravamiento de los problemas laborales—
—El congreso y los órganos de inteligencia obtienen la más baja confianza—
—Merma credibilidad en la rama judicial—
—La actividad sindical se sigue percibiendo como bastante insegura—
—87% de líderes sindicales son mayores de 45 años—
—Las mujeres sólo representan el 21% de la dirigencia sindical—

Recientemente la Escuela Nacional Sindical presentó en Bogotá los resultados de la 2ª Encuesta de Opinión Sindical, elaborada durante agosto y septiembre por la firma Invamer-Gallup, con el apoyo financiero de la Federación Holandesa de Sindicatos (FNV).

Es una encuesta que busca conocer las tendencias generales de la opinión de la dirigencia sindical sobre las instituciones y los problemas que afectan la vida del país en lo social, económico, laboral, y el movimiento sindical. Para ello se entrevistaron a 104 dirigentes, entre miembros de comités ejecutivos de las centrales obreras, presidentes de sindicatos con 500 o más trabajadores(as) afiliados, y miembros de federaciones sindicales internacionales presentes en Colombia.

De los 104 encuestados, 47% pertenecen al sector público, 40% al sector privado y el resto a ambos. Por filiación a centrales obreras, el 59% pertenece a la CUT, el 19% a la CGT, el 10% a la CTC y el 13% son no confederados. Y en cuanto a la filiación partidista, la mayoría, 29%, son del Polo Democrático, 27% no tiene partido, 17% del Partido Liberal, 12% de Progresistas, 9% independientes, 1% de la Marcha Patriótica.

Las características de los y las dirigentes encuestados también arroja, aunque indirectamente, importantes descubrimientos. El primero tiene que ver con la edad y el sexo. Sólo uno de los 104 encuestados tiene menos de 34 años de edad. El 87% de líderes sindicales son mayores de 45 años, y sólo el 21% del liderazgo sindical del país es ejercido por mujeres.

En archivo anexo se publican los resultados completos de esta encuesta, los cuales se contrastan y comparan con los de la primera, realizada en el 2010 también con el apoyo de la FNV y ejecución de Invamer–Gallup, en momentos en que terminaba el segundo período presidencial de Álvaro Uribe y comenzaba el gobierno de Juan Manuel Santos. Ver la encuesta completa en enlace:
http://ens.org.co/apc-aa-files/4e7bc24bf4203c2a12902f078ba45224/PRESENTACION__EOS_ENS___1_.ppsx

Como tendencia general, cabe destacar la pobre calificación que los dirigentes sindicales le dieron a las políticas gubernamentales y a la mayoría de las instituciones del país (el Congreso la más baja de todas); la percepción que tienen del agravamiento de los problemas laborales, sobre todo los ligados a la estabilidad y la formalización; la merma de credibilidad en la rama judicial; la unánime sensación de desunión en el movimiento sindical colombiano, y la percepción de la actividad sindical como bastante insegura en Colombia.

Algunos datos significativos

La situación el país obtuvo muy mala calificación del movimiento sindical. En una escala de 1 a 6, donde 1 es la peor y 6 la mejor, la situación en el aspecto político lo calificó con 2.39 (en 2010 fue 2.48), lo social 2.33, lo económico 2.87, y lo laboral 2.04. En estos tres últimos ítems la calificación fue levemente mejor que en el 2010.

A la pregunta: qué tanto lo afectan los problemas del país, en escala de 1 a 6 la mayores afectaciones fueron por: corrupción en la administración pública (5.48), corrupción política (5.47), salud (5.42), violencia (5.35), paramilitarismo (5.28), salarios bajos (5.24), situación de derechos humanos (5.23), desplazados por la violencia (5.05), delincuencia común (5.22), salarios bajos (5.21), desempleo (5.20), alto costo de la vida (5.20), crisis económica (5.06), delincuencia juvenil (4.99), narcotráfico (4.99), guerrilla (4.93).

En cuanto a la confianza en las instituciones nacionales, en escala de 1 a 6 la calificación de algunas, de mayor a menor, fue: los sindicatos (4.54); la Corte Suprema de Justicia (3.53) y la Corte Constitucional (3.81), cuando en 2010 la calificación había sido 4.2 y 4.5 para las últimas dos; Fiscalía (2.82), Ejército (2.72), Procuraduría (2.57), Policía Nacional (2.57), Presidencia de la República (2.54), los bancos (2.29), los organismos de inteligencia (2.03), el Congreso (1.72).

En confianza en las instituciones y organismos del mundo del trabajo, las mejor calificadas fueron la Confederación Sindical Internacional (4,19), la CUT (4.18), la Confederación Sindical de las Américas (4.16), la OIT (4.15), las federaciones sindicales internacionales (4.11), la Escuela Nacional Sindical (4.04), la Federación Sindical Mundial (3.97).

Sobre el impacto de la inversión extranjera, el 69% de los encuestados dijo que ésta NO aumenta empleos, el 88% dijo que NO aumenta la riqueza nacional, el 91% dijo que SÍ sobreexplota los recursos naturales, el 91% que SÍ precariza el empleo, y el 69% que SÍ disminuye las libertades sindicales.

Nivel de importancia de los problemas del mercado laboral, en una escala de 1 a 6 la calificación, de mayor a menor fue: desempleo (5.8), inestabilidad laboral (5.69), informalidad (5.61), salarios bajos (5.6), contratación directa a término fijo (5.52), contratación indirecta (5.45), extensas jornadas laborales (5.15).

Opinión sobre el Gobierno Santos

La dirigencia sindical “raja” al Gobierno Santos en la mayoría de los ítems consultados, en algunos casos incluso con calificaciones menores que al Gobierno Uribe. En escala de 1 a 6, por ítems, los resultados fueron:

Seguridad: combate a la guerrilla (3.16), combate al narcotráfico (2.89), combate a la delincuencia común (2.57), combate al paramilitarismo (2.52).
Aspectos económicos: impuso al crecimiento económico (3.05), aumento de la competitividad (3.03), mejora de la infraestructura (2.75), reducción del desempleo (2.12), control del costo de vida (2.22).
Aspectos sociales: La calificación es mala, pero es un tanto mejor que la del Gobierno Uribe, así: promoción de vivienda (2.69), reducción de la pobreza (2.06), mejora en la educación (2.33), control de tarifas de servicios públicos (2.01), mejora del empleo (2.0), mejora de servicios de salud (1.75).
Aspecto ambiental: La opinión sobre Santos es más desfavorable que la de Uribe, así: preservación de áreas naturales (2.3), reducción de la contaminación (2.19), mitigación de efectos de cambio climático (2.08).
Gobernabilidad. Favorece más a Santos. Mejora de las relaciones internacionales (4.1), disminución de la corrupción (2.32), incremento del nivel de justicia (2.32), combate al clientelismo (2.03).
Lo laboral y sindical. El 40.38% opinó que mejoró, el 53.85% que permanece igual, y el 5.77% que empeoró, y en este aspecto le va mejor que a Uribe.

Sobre lo laboral y el ejercicio sindical

¿Qué tan segura es la práctica sindical en Colombia? En una escala de 1 a 6 la calificación fue apenas de 1.72.

¿Está unido el sindicalismo colombiano? El 92% dijo que no. Entre las razones para esta desunión citaron: la filiación partidista 21%, los intereses comunes 2%, los distintos intereses 50%, las prácticas antisindicales 22%, los espacios de encuentro 5%.

¿Qué tanto favorece la normatividad vigente en aspectos laborales? En escala de 1 a 6 la calificación fue así para los siguientes aspectos, de mayor a menor: jornada laboral (3.35), no discriminación (3.25), seguridad social (3.15), salud ocupación (3.04), equidad en el trabajo (2.93), remuneración (2.86), contratación colectiva (2.82), libertad sindical (2.65), estabilidad laboral (2.62).

En la percepción sobre el comportamiento de las empresas frente al sindicalismo, la calificación para todos los ítems fue menor de tres, o sea que el empresariado se percibe como antisindical. En una escala de 1 a 6, así se calificaron los siguientes ítems:
– Reconocimiento del sindicato como organización que representa a los trabajadores: 2.99
– Dentro de la empresa el sindicato tiene libertad para plantear posiciones en los diferentes espacios en los que participa: 2.64
– Las empresas tienen actitud negociadora ante las diferencias entre sus planteamientos y los del sindicato: 2.49
– Permiten la divulgación de información sindical: 2.48

Autoría de la violencia contra sindicalistas: El 39% de los encuestados culpa de ella a los organismos del estado, el 38% a los paramilitares, el 5% a las llamadas Bacrim, el 3% a la guerrilla.

Los 5 sindicatos más representativos del país, según la opinión de los encuestados, son: la USO, Fecode, Sintrainagro, Sintracerromatoso y Sinalcorteros.

En conclusión, mejorar la capacidad de incidencia mediante propuestas agresivas de formalización, autorreforma e inclusión de jóvenes y mujeres, parecen seguir siendo los retos del sindicalismo colombiano en este momento histórico.

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