La reparación colectiva: tema prioritario para el movimiento sindical colombiano

 

—Presidente Santos saluda y respalda reparación del Movimiento Sindical —

—Hoy será el 3º Encuentro Regional en Bucaramanga—

Paso a paso el tema de la reparación colectiva se empieza a debatir y va tomando forma como apuesta política prioritaria para el Movimiento Sindical colombiano, como quiera que es uno de los colectivos afectados por la violencia y el conflicto armado.

En esa apreciación han coincidido las tres centrales sindicales, que a través del Comando Nacional Unitario tienen el tema en su agenda y se han comprometido a configurar una propuesta única de negociación con el gobierno. Como un elemento para la discusión, la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, presentó una propuesta preliminar para el debate del Movimiento Sindical y la sociedad en su conjunto.

La propuesta no es un pliego de peticiones sino un documento político fundamentado en normas internacionales y colombianas, para que se entre a resarcir el daño causado al movimiento sindical”, dijo al respecto Domingo Tovar, Director del Departamento de Derechos Humanos de la CUT.

El directivo agregó que la propuesta es fruto de un trabajo colectivo con diversas organizaciones defensoras de derechos humanos, como la Comisión Colombiana de Juristas, la ENS, el CCAJAR, El Comité Permanente, la Asamblea por la Paz, y una serie de abogados que han contribuido. También es fruto de dos reuniones nacionales de víctimas y encuentros del Movice.

A su vez Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT, calificó como altamente positivo el proceso de reparación colectiva que se ha iniciado dentro del marco jurídico de la Ley 1448. Y en el mismo sentido se pronunció Miguel Morantes, presidente de la CTC.

Por otra parte, en la agenda de las centrales sindicales está la búsqueda de una reunión con el presidente Santos, que podría realizarse esta misma semana, a fin de plantearle al primer mandatario los criterios y obtener respuestas concretas sobre el tema.

A propósito del Presidente Santos, en carta enviada al Encuentro Regional sobre reparación colectiva del sindicalismo, el segundo de una serie de 9 que se han programado, el Presidente manifestó que la reparación del Movimiento Sindical es un deber político y ético que no da espera, y expresó su saludo y respaldo al proceso que se inicia.

Otro hecho esclarecedor, fue que en el mismo encuentro de Cartagena la dirección de la Unidad para la Atención y Reparación a las Víctimas reconoció que desde 1986 cerca de 12.000 sindicalistas, entre asesinados y amenazados, han sufrido los estragos del largo conflicto armado que azota al país.

Lo dijo el Presidente Santos en su carta: 

“No podemos hablar de paz sin reconocer ni garantizar efectivamente los derechos de las víctimas y especialmente las del Movimiento Sindical”.

“Los atropellos al movimiento sindical colombiano, en un trasfondo de graves y manifiestas violaciones a los derechos humanos, son de una gravedad inadmisible para la democracia (…) Debemos como Estado crear una cultura de respeto y reconocimiento por el sindicalismo.

“Reparar a los sindicalistas es un deber legal establecido por la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, pero es también un deber político y ético”.

Los Encuentros Regionales

Desde el 30 de septiembre comenzaron encuentros en las diferentes regiones del país, estrategia acordada por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, el Ministerio del Trabajo, las tres centrales sindicales y Fecode, con el fin de adelantar una discusión del tema. Ya se realizaron los encuentros de Medellín y Cartagena, hoy es el de Bucaramanga, y quedan pendientes los de Arauca, Bogotá, Santa Marta, Cali, Neiva y Pereira, este último en marzo de 2014.

Estos encuentros tienen amplia participación de dirigentes de las confederaciones y sindicatos de diversos sectores de la economía, ONG y organizaciones de la sociedad; y las preguntas que abordan son de este calibre: ¿Hay bases de datos y estudios para establecer el universo de víctimas a reparar? ¿Cuáles son los hechos victimizantes que se busca reparar? ¿Cómo entiende la institucionalidad la violencia antisindical? ¿Cuál ha sido la responsabilidad que, por acción u omisión, le cabe al Estado? ¿Cuál sería el papel de los empresarios en el proceso?

Hay consenso en que la reparación colectiva del sindicalismo debe considerar las afectaciones que la violencia ha tenido sobre los derechos de libertad de asociación, negociación y huelga. Además debe reivindicar las afectaciones de derechos laborales por cuanto gran parte de las víctimas lo fueron en razón de sus demandas laborales.

Lo que dice la CUT

Según Domingo Tovar, en este momento la CUT tiene dos grandes temas en su plan estratégico. Uno es la lucha por la formalización laboral, y el otro es el de la reparación colectiva, proceso éste que hay que construir dentro de las organizaciones sindicales. Hay que sensibilizar a los sindicatos en el tema.

El directivo aclaró que el tema tiene dos componentes: la reparación individual a las víctimas y familiares; y la reparación colectiva al Movimiento Sindical, que es de orden político porque incluye garantía de no repetición y plantea la responsabilidad del Estado. Y se hace estas preguntas: ¿cuántos sindicatos se acabaron físicamente porque les violentaron el derecho de asociación? ¿Cuántas negociaciones colectivas no se dieron y cuántas convenciones no se cumplieron?

“Un primer elemento es establecer el daño causado a los sindicatos y a las federaciones y centrales sindicales. Un segundo elemento es la restitución de los derechos que les fueron conculcados con procedimientos violentos y no violentos. Porque la violencia antisindical también recoge la cantidad de normas lesivas de los gobiernos y la política nefasta de algunos empresarios”, indicó Tovar, quien opina que no habrá solución política ni proceso de paz convincente si al movimiento social no se le repara, y mucho más al Movimiento Sindical.

En cuanto a la acción judicial en contra de los autores de la violencia contra el sindicalismo, Tovar dijo estar convencido de que si la justicia colombiana no es capaz de dar cuenta de ellos, tendrán que responder ante los organismos internacionales, tal como ha pasado con los casos de las víctimas del Palacio de Justicia, que ya está en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Lo que dice la CGT

Para Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT, dijo que el sindicalismo está en condiciones de aportar y el Gobierno debe crear confianza en el proceso. Reclamó hechos de paz y reconciliación, que no pueden consistir solo en pedir perdón a las víctimas sino que haya medidas concretas para proteger al Movimiento Sindical, golpeado no solo por la muerte violenta de sindicalistas sino también por la desaparición de cientos de organizaciones sindicales del sector público y privado. 

“En Telecom no mataron a nadie, pero liquidaron una organización de 12 mil afiliados. En la Caja Agraria acabaron con un sindicato de 14 mil afiliados, y lo mismo ocurrió en el Ministerio de Hacienda, Adpostal, Inravisión”, señaló Gómez.

En su opinión, una forma de reparar al Movimiento Sindical es dándole garantías para que vuelva a tener tasas de afiliación significativas. “Ojalá nos tracemos la meta de tener en el 2015 al menos un 40% de la población trabajadora organizada en sindicatos, y para eso debe haber campañas por medios masivos que le digan a la gente que por afiliarse a sindicatos no corren ningún riesgo”.

Otra forma de reparación, dijo, sería elevar de 2 a 5 años la pena de arresto para quienes atenten contra la libertad sindical; que sea el Movimiento Sindical, y no el SENA, el que cobre las multas que el Ministerio de Trabajo aplica a empresas que infringen la ley laboral; o que, como ocurre en Brasil, todos los trabajadores contribuyan con un día de salario al año para fortalecer el Movimiento Sindical.

Lo que dice la CTC

Miguel Morantes, presidente de la CTC, insistió en que la reparación no solo es económica, también debe reivindicar la honra de los sindicatos y centrales obreras, organizaciones que durante muchos años han sido víctimas del estigma que deja el asesinato de sus líderes. “Unos sindicatos desparecieron, otros quedaron maltrechos, a otros mermaron militancia”, agregó, y señaló que una reparación debe buscar la forma de que los sindicatos vuelvan a ser como eran antes de ser víctimas de la violencia.

“El problema es que ni el Estado ni los empleadores están porque el sindicalismo vuelva a crecer, sino por opacarlo y no dejarlo crecer. Siguen despidiendo trabajadores por afiliarse a sindicatos, hay hostigamiento sicológico, persecución y amenazas de todo tipo”, señaló, y agregó que son necesarias políticas públicas para la no repetición. “Pero el problema se sigue repitiendo, siguen asesinando dirigentes. Por eso uno duda de que haya una sociedad dispuesta a reparar al sindicalismo colectivamente”, puntualizó.

En cuanto a la reparación individual de las víctimas, pide que sean reparados no solo por la vía administrativa sino también por la judicial, porque ésta es la que permite que haya verdad, redención de la honra de los dirigentes y sindicalistas asesinados, y castigo para los victimarios.

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