690 actores y actrices de la televisión, el cine y el teatro conformaron ACA, sindicato gremial

—El hecho no tiene precedentes en la industria del espectáculo en Colombia—
—Principales figuras de la TV firmaron el acta de constitución sindical—

Lo que menos uno se imagina cuando ve una telenovela o algún dramatizado de televisión, es que los artistas que representan esos personajes que en la pantalla nos divierten o nos conmueven, tengan alguna queja de tipo laboral. Estamos acostumbrados a verlos como profesionales ricos y famosos que están más allá de los problemas que cualquier trabajador del común pueda tener en Colombia.

Y no es así. Existe hoy un profundo malestar por las condiciones contractuales y laborales que, tras bambalinas, les toca padecer a estos artistas. No de otra manera se explica lo ocurrido el lunes en la noche en el teatro Fanny Mickey, al norte de Bogotá, donde, en un hecho sin precedentes en la industria del espectáculo, 690 actores y actrices de la televisión, el cine y el teatro, entre quienes se encuentran algunas de las figuras más reconocidas del medio, se reunieron para conformar un sindicato y por esa vía tratar de mejorar sus condiciones laborales.

Se llama ACA: Asociación Colombiana de Actores, sindicato de carácter gremial, que en sus estatutos tiene como requisito de ingreso haber cursado estudios profesionales de actuación, o acreditar más de dos años de experiencia como actor o actriz, en Colombia o en el extranjero, y tener más de 14 años, que es la edad mínima de ley para pertenecer a una organización sindical.

La junta directiva de ACA está integrada, entre otros, por su presidente Santiago Alarcón, conocido por su papel protagónico en la serie El man es Germán; el vicepresidente es Ernesto Benjumea (telenovela Hasta que la plata nos separe); la secretaria es Majida Issa (actuó como Helenita Vargas en una reciente telenovela), la tesorera es Diana Ángel, quien se dio a conocer por su papel en Francisco el matemático; el secretario de comunicaciones es el veterano actor Víctor Mallarino, y el fiscal es Rafael Cardoso.

Entre los firmantes del acta de constitución también están Manolo Cardona, Carlos “El gordo” Benjumea, Robinson Díaz, Paola Turbay, Andrés Parra (protagonista de Pablo Escobar), Cristina Umaña, Consuelo Luzardo, Fausto Cabrera, entre muchos más.

“Con algunas pocas excepciones, prácticamente estamos todos los que trabajamos en la televisión, y también hay actores de cine y teatro”, dijo a esta agencia de información el vicepresidente de ACA, Ernesto Benjumea, quien resaltó el hecho de que la convocatoria haya superado las expectativas. Se esperaban 300 personas, máximo 350, pero llegaron casi 700. Tanto así que sólo la mitad cupo en el teatro y para el resto hubo que instalar pantallas en la parte externa. Además el evento fue transmitido en directo por Internet y Sky a otras ciudades de Colombia y el extranjero.

“La creación de este sindicato es una necesidad sentida por los actores desde hace mucho tiempo, hasta que finalmente alguien dio el primer paso y aquí estamos, arrancando”, agregó el vicepresidente de ACA, quien lleva 20 años en el oficio de actor y es hijo del popular “Gordo” Benjumea. Expresó su agradecimiento a la CUT y al área jurídica de la Escuela Nacional Sindical, por la capacitación y el apoyo que brindaron para la conformación legal de ACA.

Recordó que la última vez que los actores actuaron como gremio fue cuando lograron sacar la Ley 1403 de 2010, conocida como “Ley Fanny Mickey” sobre derechos de autor. También cuenta la experiencia del Círculo Colombiano de Artistas (CICA), asociación de corta duración. De ahí que esta vez descartaran la opción de una asociación y decidieron agremiarse en sindicato, que es la herramienta que les permite mayor poder en la defensa de sus intereses laborales.

“Había que quitarle el miedo al fucú que representa el sindicalismo, que es la vía que nos permitirá obtener los resultados que queremos. Ya hemos perdido tanto, que lo único que nos queda por perder es el miedo”, señaló el dirigente de ACA. Agregó que la televisión es una industria muy lucrativa para los canales y las productoras, incluso para los mismos actores, pese a las desventajosas condiciones que tienen para negociar sus contratos de trabajo.

“Ahora lo que queremos es que la industria del espectáculo sea rentable para todos, porque sin actores no hay televisión. Queremos unas condiciones dignas, acordes con nuestra posición de personajes públicos que agregamos valor a las producciones”, agregó.

Razones para conformar ACA

Son muchos los aspectos que los actores y actrices del país quieren mejorar, los mismos que motivaron la creación del sindicato. El primero es el alto desempleo en el sector, que ronda el 80%, dado que son profesionales que laboran por obra realizada, con contratos de 4 o 5 meses promedio, y entre una obra y otra pasan mucho tiempo cesantes.

Un factor que incrementa el desempleo es la llegada al país de artistas extranjeros, alentados por la crisis económica de sus respectivos países. Como trabajan por menor remuneración los canales y las productoras los prefieren, así no tengan la misma formación, experiencia y talento de los actores y actrices nacionales. Además los canales están pasando producciones extranjeras en horario triple AAA, como ocurrió recientemente con una telenovela brasilera, lo que afecta directamente la posibilidad de empleo de los artistas nacionales.

“La falta de regulación laboral del oficio del actor, hace que Colombia sea atractivo para los productores, que imponen contratos que implican renunciar a derechos que son inalienables. Cada vez llegan más actores extranjeros y les dan un tratamiento muy distinto al que nos dan a los colombianos cuando vamos a otros países”, anotó Benjumea.

Otro punto que deberá afrontar la nueva organización sindical, es el tema de los contratos. En la generalidad de los casos éstos no son por vinculación directa sino por prestación de servicios (honorarios), o mediante Sociedades Anónimas Simplificadas, SAS, que hacen las veces de bolsas de empleo. Según Benjumea, los actores deberían tener contratos laborales normales, toda vez que cumplen las condiciones para ello, como son: prestación personal del servicio, subordinación a jefes y horarios, y recibir contraprestación económica. Recordó que en épocas pasadas los actores se vinculaban bajo contrato laboral directo.

Y a eso se agrega la queja por la figura del manager, que es el empresario que representa a los actores ante las productoras, consigue las pruebas de casting y fija las condiciones de los contratos, y por eso se lleva una tajada de entre el 10% y 20% del valor del contrato.

En el tema de la seguridad social, ésta la deben pagar de su propio bolsillo como trabajadores independientes, toda vez que sus contratos son por honorarios; lo cual les resulta costoso porque deben cotizar sobre el valor total del contrato. O buscar la forma de cotizar por menos de su salario real, lo que afecta el monto de sus prestaciones sociales y su mesada pensional.

Otro punto a revisar es el de las jornadas de trabajo, que regularmente son largas y extenuantes, hasta de 12 o más horas continuas, y a veces días o fines de semana completos; jornadas que los actores aceptan, incluso con gusto, dado la alta tasa de desempleo en el sector.

Y finalmente está el tema de las regalías por concepto de imagen, que no se les paga. “El desempleo de los artistas en todo el mundo es alto porque no es un trabajo continuo, pero en otros países los actores reciben regalías por el rendimiento de las producciones en las que participan, y esas regalías son las que les permiten solventarse cuando no están trabajando. Pero en Colombia no. Las producciones las retransmiten o las venden al exterior y por eso los actores no reciben un peso. Que recuerde, la última producción que pagó regalías por la venta al exterior fue “La otra mitad del sol”, y eso fue en 1995. Desde entonces no pagan regalías”, puntualizó Ernesto Benjumea.

Cómo nació ACA

Inicialmente fueron 8 los actores que, desde marzo de este año, buscaron a la CUT para que les asesorara en la idea de conformar el sindicato. Luego se sumaron más, hasta conformar un grupo de 30, todos novatos en el tema sindical, actuando más con las ganas y la necesidad que con el conocimiento.

“Tocó empezar desde cero, explicarles bien los conceptos de derechos laborales y sindicales, la naturaleza y objetivos de una organización sindical, pues no tenían idea de eso. Después ellos mismos hicieron la convocatoria y el resultado está a la vista”, explicó la abogada Mery Laura Perdomo, del departamento jurídico de la CUT, quien ha acompañado el proceso desde el principio.

Según esta abogada, ahora hay que estudiar bien las posibilidades de negociación de las condiciones de trabajo, que podría ser presentando pliego de peticiones a los canales de televisión y a las programadoras, que consideren formas de contratación, horarios de trabajo, alimentación, trasporte, etc. También mover el tema en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales Laborales, y empezar un proceso de cabildeo para que el Congreso legisle en materia de regalías y otras materias que interesan a los actores y actrices del país.

Asimismo, usar las redes sociales como herramienta para buscar alianzas y adeptos a su causa, dado que son personajes que gozan de aprecio y reconocimiento público, tienen una visibilidad ante el país.

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