Las deudas laborales y sindicales del Plan Nacional de Desarrollo “Prosperidad para Todos”

En 2014 culminó el primer período de gobierno de Juan Manuel Santos. Momento pertinente para identificar los avances y retrocesos en las metas y compromisos adquiridos en su Plan Nacional de Desarrollo (PND) “Prosperidad para Todos” en materia laboral y sindical.

Es importante recordar que la base del PND es que la prosperidad para todos se logra con más empleo, menos pobreza y más seguridad. Para alcanzar esos objetivos el gobierno propuso dos caminos complementarios: el crecimiento económico sostenible y el desarrollo social integral. A través del primero se generaría empleo formal, se produciría riqueza y se mejorarían las condiciones de vida de la población. Luego se articularía con el desarrollo económico y social del país, articulación que se convertiría en la base de una sociedad equitativa, incluyente, próspera y en paz.

Crecimiento sostenible y competitividad

Para lograr crecimiento sostenible con impacto en la generación de empleo se identificaron 5 locomotoras que definirían el rumbo de la economía, al punto de hacerla crecer a una tasa del 6,2%. Nuevos sectores basados en la innovación, la agricultura, la infraestructura, la minería y la vivienda crecerían a más del 10% anual y lograrían crear 2´400.000 nuevos empleos hasta 2014, y formalizar 500.000 empleos informales.

Pero algunos indicadores y metas propuestas en el PND para el 2014 no responden a las aspiraciones del gobierno. Hubo crecimiento económico a una tasa de 4,6% (1,6 puntos porcentuales por debajo de lo establecido como meta y similar al crecimiento reportado en el año base cuando fue de 4,1%). Y algunas locomotoras no lograron despegar o lo hicieron a medias.

En 2014 la agricultura creció 2,3%, esto es 7,7 puntos porcentuales menos de lo que se esperaba. En cuanto a su comportamiento en materia laboral, la variación fue de -1,5% con respecto a 2013. Se eliminaron 54.000 empleos de un año a otro. Este sector se había planteado como clave para el éxito de las políticas e iniciativas del gobierno relacionadas con la restitución de tierras y reparación a las víctimas del desplazamiento forzado. Sin embargo eso no se ha logrado, ya que los campesinos no han podido retornar a sus tierras, ni ha habido un desarrollo significativo del sector agropecuario que facilite la implementación y el éxito de estas políticas.

En cuanto a la minería, si bien tuvo un comportamiento destacado en los últimos años, en 2014 decreció 0,2%. Pese a que es un receptor importante de inversión extranjera directa, el comportamiento de este sector no tiene repercusiones en la generación de empleo. En 2014 disminuyó 4,2%, pasando de 224.000 empleos a 214.000. Es importante señalar que la participación de este sector en el empleo total es marginal. Vincula solo uno de cada 100 ocupados en el país.

Para el caso de la innovación, la meta definida en inversión en ciencia, tecnología e Innovación era del 0,70% del Producto Interno Bruto (PIB), pero según el reporte que en 2013 emitió el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología e Innovación, la inversión correspondió a 0,50% del PIB. Observa asimismo que la línea base no era de 0,39%, como lo planteaba el PND, sino de 0,501%, por lo que en este sector habría un retroceso. Y la industria manufacturera tuvo un marginal crecimiento de 0,2%. Advirtiendo que la innovación se concibe como la locomotora que mantenga el impulso cuando las demás lo perdieran, algo que, como se pude observar, no ha logrado.

El crecimiento del sector construcción alcanzó la meta planteada del 9,9%, jalonado por la construcción de obras de ingeniería civil. En materia de generación de empleo fue la rama que más creció: 6,8% con respecto a 2013, o sea 83 mil empleos. Sin embargo, es un sector al que se le debe prestar especial atención, más cuando se caracteriza por la mano de obra poco calificada y la vulneración de los derechos laborales de los trabajadores.

 

Crecimiento Sostenible y Competitividad
Indicador Línea Base Meta 2014 Realidad 2014
Crecimiento Económico 4,1% 6,2% 4,6%
Innovación (Inversión en ciencia, tecnología e innovación como porcentaje del PIB). 0,39% 0,70% 0,50% (2013)

 

Pobreza y desigualdad

 En materia de desigualdad no ha habido cambios significativos. Si bien se superó la meta establecida por el PND, la desigualdad ha permanecido inmóvil en los últimos tres años. En 2014 el índice de concentración de la riqueza Gini fue de 0,538, disminuyendo sólo 0,001 puntos con respecto a 2013. Indica que el crecimiento económico del país beneficia más a las personas de altos ingresos.

En cuanto a la incidencia de la pobreza y la pobreza extrema o indigencia, se superaron las metas propuestas en el PND. Sin embargo, la sensación que queda es que las variaciones se presentaron más por un cambio de metodología en la medición de los indicadores, que por una política efectiva de erradicación de la pobreza, pues la realidad en las zonas rurales del país sigue siendo crítica.

En 2014 la tasa de pobreza se ubicó en 28,5% representando a 13.210.000 personas, las cuales no alcanzaron a tener el ingreso que les garantizaba la compra de una canasta básica. Para la población ubicada en los centros poblados y rural disperso la situación es alarmante, la tasa de pobreza se ubicó en 41,4%, para un total 4.445.000 personas en esta condición.

La tasa de pobreza extrema, o indigencia, fue de 8,1%, es decir, 3´742.000 personas. En los centros poblados y rural disperso, la tasa duplicó a la nacional, fue del 18,0%, o sea 1´933.000 personas que no pudieron obtener una canasta de bienes alimentarios que le permitiera un nivel de “sobrevivencia”.

 

Igualdad de oportunidades para la prosperidad social –  Pobreza y Desigualdad
Indicador Línea Base Meta 2014 Realidad 2014
Incidencia de la pobreza por ingresos (LP) 45,5% 38,0% 28,5%
Incidencia de Pobreza Multidimensional (IPM) 34,6% 22,4% 21,9%
Incidencia de Pobreza Extrema por Ingresos (LI) 16,4% 9,5% 8,1%
Coeficiente de GINI de ingresos 0,58 0,54 0,538

 En materia de igualdad de oportunidades se requieren esfuerzos nacionales y territoriales que favorezcan verdaderamente el mejoramiento sostenible de la calidad de vida de la población, así como la provisión efectiva en términos de acceso y calidad, de servicios sociales y públicos para las poblaciones y territorios más rezagados.

Empleabilidad, emprendimiento y generación de ingresos

En el tema de empleabilidad, la meta del PND era generar 2´400.000 nuevos empleos en 2014. Sin embargo, este año el total de ocupados fue de 2´503.000, o sea 2´290.000 nuevos ocupados con respecto a 2010. No se logró cumplir la meta establecida.

La aspiración del gobierno era tener el desempleo de un dígito, en una tasa de 8,9%. Si bien en 2014 se ubicó en un dígito, permanece por encima del 9,0%. Pero más allá de la disminución de la tasa de desempleo, debe hacerse un análisis sobre la calidad de los empleos generados y las verdaderas razones de la disminución del desempleo. Al parecer esta disminución respondió a una estabilización de la  tasa de participación en 64,2%, y de la tasa de inactividad en 35,8%, más que por un efectivo incremento del empleo, el cual tuvo muy baja tasa de crecimiento: 2,2% de un año a otro.

La meta del gobierno era disminuir la brecha de desempleo existente entre la ciudad con mayor desempleo y la ciudad con menor desempleo. Lo propuesto era pasar de 2,19 a 1,7, pero en 2014 la brecha permaneció casi inmóvil. Se ubicó en 2,14, siendo Cúcuta la ciudad con mayor desempleo (15,0%) y San Andrés la de menor (7,0%).

En generación de ingresos, uno indicador clave era reducir la población ocupada que devengaba menos de 1 smlmv, de 35,5% a 21,6%. En ese sentido el resultado en 2014 es desalentador, como producto de la informalidad y subcontratación laboral que se evidenció en el mercado laboral. El 48,7% de los ocupados tuvo ingresos de 0 a 1 smlmv; el 23,2% de los ocupados devengó de 0 smlvm a 0,5 smlmv; y el 25,4% devengó de más de 0,5 smlmv a 1 smlmv. Resultados que están lejos de la meta establecida.

 

Empleabilidad, emprendimiento y generación de ingresos
Indicador Línea Base Meta 2014 Realidad 2014
Tasa de desempleo. Total nacional (%). 12,0% 8,9% 9,1%
Brecha de desempleo. Total 24 ciudades

(Ciudad con mayor desempleo/Ciudad con menor desempleo).

 

2,19

 

1,7

 

2,14

Reducir la población ocupada que vive por debajo del umbral de pobreza.  

33,2%

 

23,6%

 

N.D

Reducir la población ocupada que devenga menos de 1 smlmv.  

35,5%

 

21,6%

48,7% (23,2%  devengó de 0 smlmv a 0,5 smlmv y 25,4% devengó de más de 0,5 smlmv a 1 smlmv.

 

Centrando la atención en los ocupados, se encontró que éstos continúan agrupándose en dos posiciones ocupacionales: los cuentapropistas por un lado, con una participación de 42,6% y un incremento de 1,8%, para un total de 9´163.000 ocupados en esta posición; y por el otro lado los empleados particulares, que participaron con el 37,8% en el empleo total y presentaron una destacada variación de 6,1%, para un total de 8´124.000 empleados particulares.

Los funcionarios del gobierno y los empleados domésticos permanecieron invariables de un año a otro: 853.000 y 710.000 respectivamente. Se destaca la participación de los trabajadores familiares sin remuneración con el 4,3%, que junto a los trabajadores sin remuneración en otras empresas sumaron 1´045.000 ocupados.

La mayoría de los ocupados del país, 51,8%, se caracteriza por ser no asalariados, esto es 11´130.000 personas que podrían tener empleos de baja calidad. El 48,2% se ubicó como asalariado, o sea 10´373.000 ocupados. Estos últimos tuvieron un crecimiento de 4,0% con respecto a 2013, crecimiento que se vio opacado por el hecho de que los no asalariados siguen creciendo, 0,5%, y se convierten en los más representativos en el empleo nacional.

Formalización laboral y empresarial

En el marco de un crecimiento sostenible, de competitividad y crecimiento de la productividad, la intención del gobierno en su PND era establecer una política que atacara los elementos estructurales que generaban la informalidad laboral y empresarial, que en 2014 permaneció como uno de los principales problemas que tiene el mercado laboral del país.

La meta del PND era llegar a una tasa de informalidad laboral nacional de 54,4%. En el primer semestre de 2014 esta tasa, medida por el acceso a la seguridad social (salud, pensión, riesgos laborales), fue de 63,0%. En las 13 áreas metropolitanas se pretendía llegar a una tasa de informalidad de 46,0%, pero no se logró. Al contrario, se ubicó en 48,4%, o sea 5´076.000 ocupados en esta condición. Es importante recordar que en la informalidad laboral se concentra la población con deficiente calidad de empleo en cuanto a ingresos, estabilidad, negociación colectiva, jornada laboral y acceso a la seguridad social.

Otro indicador para el seguimiento del PND en este tema, es la brecha de informalidad existente entre la ciudad con mayor informalidad y la ciudad con menor tasa de las 13 áreas metropolitanas, la cual se pretendía llevar al 1,39. No obstante en 2014 la brecha se amplió a 1,62, e incluso se ubicó por encima de la línea base, donde era de 1,50. Cúcuta fue la ciudad con la mayor tasa de informalidad (70,7%) y Bogotá con la menor (43,7%). Lo anterior muestra que la informalidad sigue siendo deuda pendiente en el mercado laboral, y de nada vale que el desempleo disminuya cuando este problema persiste y se agudiza.

 

Formalización laboral y empresarial
Indicador Línea Base Meta 2014 Realidad 2014
Informalidad Laboral. Total nacional

(Porcentaje informales sobre el total de ocupados)

61,1% 54,4% 63,0% Para el primer semestre
Informalidad Laboral. Total 13 áreas

(Porcentaje informales sobre el total de ocupados)

52,3% 46,0% 48,4%
Brecha de Informalidad. Total 13 áreas

(Ciudad con mayor informalidad/Ciudad con menor informalidad)

1,50 1,39 1,62
Afiliados al Sistema de Pensiones. Porcentaje 32,0% 42,0% 35,6%
Sistema de Riesgos Profesionales. Número de afiliados 6.766.192 8.766.192 8.935.748
Porcentaje de los ocupados con algún tipo de mecanismo de protección a los ingresos 30,0% 40,0% N.D
Porcentaje de desempleados que han sido ubicados laboralmente en el marco del Sistema Nacional de intermediación Laboral 4,0% 15,0% N.D

Debido a que la población informal no cuenta con afiliación a pensiones y riesgos laborales, el PND estableció dos indicadores para hacer seguimiento a la disminución de la informalidad: el porcentaje de afiliados al sistema de pensiones y el número de afiliados al sistema de riesgos laborales.

En cuanto a la afiliación al sistema de pensiones, la meta de 42% no se logró. En 2014 apenas el 35,6% de los trabajadores cotizaba al sistema, cifra inferior en 6,4 puntos porcentuales a la meta propuesta por el gobierno en el PND. Así mismo se encontró que solo uno de cada 4 adultos mayores recibía pensión, por lo que la característica fundamental del sistema es su carácter excluyente.

Tanto trabajadores como empleadores y gobierno coinciden en que es necesario reformar el sistema de pensiones, sin embargo no hay coincidencias absolutas en torno a esta reforma y sí discrepancias e intereses contrapuestos. Instituciones como la OCDE, Asofondos, entre otras, tienen propuestas que en esencia se orientan más a fortalecer el negocio de los fondos privados de pensiones y a hacer sostenible fiscalmente el sistema, pero ninguna le apuesta a ampliar efectivamente la cobertura y asegura ingresos para la vejez.

Si bien el sistema de riesgos laborales superó la meta propuesta para el 2014 en cuanto a número de afiliados, continúa la exclusión sistemática de trabajadoras y trabajadores de esta protección social, pues sólo el 41,6% del total de ocupados (8´935.748) goza de la misma. Así las cosas el gobierno no logra superar la meta de cobertura universal. De cada 100 ocupados, 58 están por fuera del sistema de riesgos laborales. Además del total de afiliados solo el 4,7% corresponde a trabajadores independiente, lo cual es alarmante por cuando la accidentabilidad laboral no se detiene. En 2014 los accidentes se incrementaron en 15,7% respecto a 2013, y esa misma tendencia se observó en las enfermedades laborales y las muertes en el trabajo. En 2014 ocurrieron 580 muertes calificadas, mayoritariamente en el sector inmobiliario y la construcción.

 

El PND también se comprometió en la real protección a la libertad sindical, la formalización laboral y el fortalecimiento del sistema de inspección. En 2014 estos tres temas siguieron siendo el talón de Aquiles en protección a derechos de los trabajadores. Mediante visitas de inspección, investigaciones administrativas o acuerdos de formalización no se ha logrado mejorar el índice de formalidad laboral, ni han disminuido las prácticas de intermediación, no se sancionan los actos de discriminación antisindical, y tampoco se han empezado a generar cambios en la grave impunidad de los crímenes cometidos contra sindicalistas.

 

En materia de contratación, teneos que el 46,6% de la población ocupada no tiene contrato de trabajo, un 29,5% tiene un contrato escrito, y el 18,8% uno verbal. La intermediación laboral ilegal sigue en el mismo nivel, pues hubo una masiva mutación de esa práctica. Antes la promovían las Cooperativas de Trabajo Asociado, y hoy las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), las fundaciones, y los contratos sindicales, sin que se hayan diseñado programas de inspección especializada para estos casos. Y en algunos casos se intensificó la discriminación a trabajadores sindicalizados, mediante la no renovación de sus contratos, dificultando más su opción de organizarse para reivindicar derechos.

Las brechas de género no disminuyen

Los 3 indicadores establecidos en el PND para el tema de la igualdad de género son: la reducción de las brechas de género en materia de participación en el mercado laboral, de desempleo y de remuneración.  Deja de lado aspectos que incluso pueden decir más acerca de las condiciones de trabajo decente para las mujeres, por ejemplo: planes de inspección laboral en temas de discriminación y violencia.

En participación la meta era pasar de 22,4 puntos porcentuales a 20,4 en 2014, sin embargo la brecha persistió y no presentó cambios significativos. Fue de 22 puntos. En cuanto al desempleo, se estableció como meta pasar de 6,6 puntos porcentuales a 3,2 puntos, pero para 2014 la brecha permaneció en 4,9 puntos a nivel nacional y en 7,0 puntos en zonas rurales. En materia salarial, el 53,4% de las mujeres se concentraron en el rango salarial de entre 0,0 y 1 smmlv. De las personas que recibieron más de 1,5 smmlv solo el 36% eran mujeres.

 

 

Indicador Mujeres Hombres
Tasa de Ocupación 47,6% 69,7%
Tasa de Desempleo 11,9% 7,0%
Tasa de Informalidad 51,8% 45,5%
Rango salarial de 0 a 1 smmlv 53,4% 45,3%
Rango salarial de más de 1,5 smmlv 18,6% 23,8%

 

Los jóvenes continúan en desventaja en el mundo laboral

 En materia de desempleo de los jóvenes, la meta del PND era pasar de una tasa de 21,6% a 16,1%. En 2014 este objetivo se cumplió y se superó: la tasa de desempleo juvenil se ubicó en 15,8%. Sin embargo los jóvenes desempleados representaron el 51,1% (1´100.000) del total de desempleados a nivel nacional, y Colombia continúa con la tasa de desempleo juvenil más alta del promedio de América Latina, que según la OIT es de 12,9%[1]. Las mujeres jóvenes siguen siendo las más afectadas, con una tasa de desempleo de más de 8 puntos por encima de los hombre jóvenes: 20,7% contra 12,2%, respectivamente.

A pesar de los esfuerzos planteados por la Ley 1429 de primer empleo, la calidad de los empleos de los jóvenes no mejora. Éstos se ubicaron en ramas de actividades como comercio hoteles y restaurantes (29,1%), servicios comunales y sociales (18%) e industria manufacturera (12,4%).

 El trabajo infantil permanece en niveles altos

En 2014 la tasa de trabajo infantil (TTI) fue de 9,3%, que representó una variación marginal de 0,4 puntos porcentuales con respecto a 2013, cuando la tasa fue 9,7%. La tasa de trabajo infantil ampliada, que tiene en cuenta a los niños, niñas y adolescentes que trabajaron en oficios del hogar por más de 15 horas a la semana, fue de 13,9%.

El trabajo infantil concentra a 1´039.000 niños, niñas y adolescentes trabajadores. Por sexo, la TTI fue de 11,9% para hombres y 6,5% para mujeres. Sin embargo, la tasa de trabajo infantil ampliada fue mayor para las mujeres, al ubicarse en 14,2% frente a 13,6% de los hombres.

Las ramas de la economía que presentaron mayor trabajo infantil fueron comercio, hoteles y restaurantes (38,2%); agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (34,0%), e industria manufacturera (11,4%).

El 53,1% de los niños, niñas y adolescentes trabajan sin remuneración; 22,9% recibieron  hasta 1/4 smmlv; 12,8% recibieron más de 1/2 smmlv;  y 9,3% entre 1/4 y 1/2 smmlv.

 La negociación colectiva sigue siendo marginal

 Durante los últimos dos años se firmaron 432 acuerdos colectivos en el sector público, surgidos de la aplicación del convenio 151 de la OIT, y que beneficiaron a 728.517 servidores públicos. Vale la pena resaltar que los miembros de la policía y del ejército no entraron en estos acuerdos por estar excluidos del derecho de libertad sindical.

En este mismo periodo se instauraron ante el Ministerio del Trabajo, en forma simultánea, 50 querellas por uso ilegal y antisindical de los pactos colectivos. Como es conocido, una de las estrategias antisindicales más usadas por los empleadores es la imposición de pactos colectivos, a fin de impedir la organización autónoma de los trabajadores, o para evitar que los sindicatos se fortalezcan y organicen a la mayoría de los trabajadores de las empresas.

También se registra el uso creciente de los contratos sindicales para burlar la ley y mantener la intermediación ilegal. En 2013 se registraron 964 contratos sindicales, y en julio de 2014 la cifra ya llegaba a 819, la mayoría de ellos en el sector salud. Lo preocupante de este uso indiscriminado e incontrolado de esta figura es la vulneración de los derechos de la libertad sindical.

Persiste la protesta sindical y laboral

En 2014 la protesta en el mundo del trabajo siguió creciendo. Se reseñaron 370 acciones. Predominaron aquellas agrupadas como jornadas o manifestaciones, con el 80,81%, seguido por los ceses de actividades, tales como los paros y las huelgas, que representaron el 17,5% del total de las acciones.

Un aspecto a resaltar es la decadencia histórica que ha tenido el ejercicio de la huelga como derecho de los y las trabajadoras. Las restricciones legales impuestas al derecho de huelga, sumadas a la debilidad orgánica de los sindicatos (el 75% de éstos tienen 100 o menos afiliados[2]), a la institucionalización de prácticas de exclusión, a la existencia de contextos de riesgo para adelantar la actividad sindical y los dispositivos utilizados por los empresarios, han configurado unos escenarios profundamente desfavorables para que la huelga sea efectiva. Y sin el derecho de huelga la libertad sindical no es posible.

Violencia antisindical

 En 2014 persistieron las violaciones a la vida, la libertad y la integridad cometida contra trabajadoras y trabajadores sindicalizados. Se registraron 341 casos de violencia, discriminados así: 20 homicidios, 210 amenazas, 73 hechos de hostigamientos, 12 detenciones arbitrarias y 23 atentados de muerte, entre otras.

La persecución y las agresiones contra sindicalistas persisten, más graves aún en contextos que enfrentan los impactos generados por la violencia en el pasado.

 

Violaciones a la vida, libertad e integridad, cometidas contra sindicalistas 2013-2014

 

Año 2013 2014 Variación
Tipo de violación N° Casos N° Casos N° Casos
%
Amenazas 309 210 -99 -32,0
Desplazamiento forzado 2 1 -1 -50,0
Hostigamiento 59 73 14 23,7
Homicidios 36 20 -16 -44,4
Detención arbitraria 24 12 -12 -50
Atentado con o sin lesiones 18 23 5 27,8
Desaparición forzada 1 -1 -100
Secuestro 2 -2 -100
Allanamiento ilegal 2 2 0 0
Total general 453 341 -112 -24,7

Fuente: Sistema de Información en Derechos Humanos, SINDERH, ENS.

 

 

Principales indicadores laborales y de protección social. 2013-2014

 

Concepto 2013 2014
Población ocupada 21.048.000 21.503.000
Tasa de ocupación 58,00% 58,40%
Población desocupada 2.243.000 2.151.000
Tasa de desocupación 9,60% 9,10%
Población subempleada subjetiva 7.268.000 6.882.000
Tasa de subempleo subjetivo 31,20% 29,10%
Población subempleada objetiva 2.652.000 2.539.000
Tasa de subempleo objetiva 11,40% 10,70%
Población Inactiva 13.015.000 13.172.000
Tasa de inactividad 35,80% 35,80%
Porcentaje de la población ocupada que no tiene contrato (ni escrito ni verbal) 47,20% 46,60%
Población ocupada con contrato escrito 6.462.000 6.334.000
Porcentaje de la población ocupada con contrato escrito a término indefinido 65,20% 70,80%
Porcentaje de la población ocupada con contrato escrito a término fijo 34,50% 29,00%
Población ocupada contribuyente al régimen de salud 9.984.000 10.489.000
Participación afiliados cotizantes salud en el empleo total 47,40% 48,80%
Población cotizantes a pensiones (voluntario, fondos privados y régimen de prima media) 5.491.424 7.652.406
Participación afiliados cotizantes pensiones en el empleo total 26,10% 35,60%
Población ocupada afiliada al sistema de riesgos laborales 8.269.950  8.935.748
Participación afiliados cotizantes riesgos laborales en el empleo total 39,30%  41,6%
Población ocupada afiliada a fondo de cesantías (sin el Fondo Nacional del Ahorro) 6.160.784 6.171.333
Participación afiliados a cesantías en el empleo total 29,30% 28,70%
Población ocupada afiliada a cajas de compensación familiar 6.759.470 6.879.568
Participación afiliados a cajas de compensación en el empleo total 32,10% 32,00%

 

 

 

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Indicadores laborales para Medellín y Valle de Aburrá 2013-2014

 

Porcentajes y valores absolutos

 

Concepto 2013 2014
% población en edad de trabajar 83,9 84,1
TGP 65,6 66,3
TO 58,2 59,6
TD 11,2 10,2
T.D. Abierto 10,2 9,6
T.D. Oculto 1,0 0,7
Tasa de subempleo subjetivo 30,9 27,3
 Insuficiencia de horas 13,0 11,2
 Empleo inadecuado por competencias 16,6 14,8
 Empleo inadecuado por ingresos 25,0 21,8
Tasa de subempleo objetivo 10,6 9,8
 Insuficiencia de horas 5,0 4,2
 Empleo inadecuado por competencias 6,0 5,8
 Empleo inadecuado por ingresos 8,4 8,0
Población total 3.506.000 3.552.000
Población en edad de trabajar 2.943.000 2.988.000
Población económicamente activa 1.931.000 1.982.000
Ocupados 1.714.000 1.779.000
Desocupados 216.000 203.000
Abiertos 197.000 190.000
Ocultos 19.000 13.000
Inactivos 1.012.000 1.005.000
Subempleados Subjetivos 597.000 541.000
 Insuficiencia de horas 251.000 223.000
 Empleo inadecuado por competencias 321.000 293.000
 Empleo inadecuado por ingresos 483.000 433.000
Subempleados Objetivos 203.000 195.000
 Insuficiencia de horas 96.000 83.000
 Empleo inadecuado por competencias 115.000 115.000
 Empleo inadecuado por ingresos 161.000 158.000

 

            Ocupados en Medellín y Valle de Aburrá por rama de actividad. 2014

 

 

Concepto

2014 Participación %
Ocupados  Medellín 1.779.000 100
Agricultura, pesca, ganadería, caza y silvicultura 13.000 0,7
Explotación de Minas y Canteras 3.000 0,1
Industria manufacturera 360.000 20,2
Suministro de Electricidad Gas y Agua 11.000 0,6
Construcción 124.000 6,9
Comercio, hoteles y restaurantes 517.000 29,0
Transporte, almacenamiento y comunicaciones 144.000 8,1
Intermediación financiera 34.000 1,9
Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler 186.000 10,4
Servicios comunales, sociales y personales 389.000 21,9

 

           Ocupados Medellín y Valle de Aburrá por posición ocupacional 2014

 

Concepto 2014 Participación %
Ocupados Medellín 1.779.000 100
Empleado particular 1.014.000 57,0
Empleado del gobierno 63.000 3,5
Empleado doméstico 71.000 4,0
Cuenta propia 518.000 29,1
Patrón o empleador 78.000 4,4
Trab familiar sin remuneración 29.000 1,6
Trabajador sin remuneración en otras empresas 4.000 0,2
Jornalero o Peón 0 0,0
Otro 1.000 0,1

 

 

Violaciones a la vida, la libertad e integridad contra sindicalistas en Medellín. 2014*

Tipo de violación N° Casos %
Amenazas 3 42,86
Hostigamiento 3 42,86
Atentado con o sin lesiones 1 14,29
Total general 7 100,0

Fuente: Sistema de Información de Derechos Humanos, SINDERH, ENS.

 

 

Violaciones a la vida, la libertad e integridad contra sindicalistas

en Valle de Aburrá*. 2014

Tipo de violación N° Casos %
Amenazas 5 45,45
Homicidios 2 18,18
Hostigamiento 3 27,27
Atentado con o sin lesiones 1 9,09
Total general 11 100,0

Fuente: Sistema de Información de Derechos Humanos, SINDERH, ENS.

 

[1] http://ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/publication/wcms_222658.pdf

[2] Censo Sindical, Sislab, Escuela Nacional Sindical.

* Las cifras  correspondientes al  año 2014  son provisionales, ya que se encuentran en proceso de recolección, contrastación y validación.

* Valle de Aburrá incluye los municipios de Barbosa, Girardota, Copacabana, Bello, Medellín, Envigado, Itagüí, Sabaneta, La Estrella y Caldas.

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