Con optimismo, pero también con preocupación, avanzan negociación de pliegos en el sector estatal

—El 6 de mayo termina etapa de arreglo directo del Pliego Nacional Unificado—

Optimismo y preocupación, son las dos palabras que mejor pueden resumir el estado de las negociaciones de los pliegos petitorios que el sindicalismo estatal presentó al gobierno central y a las diferentes entidades públicas y organismos de control del orden nacional, departamental, distrital y municipal, en el marco obligatorio del Decreto 1092 de 2013 y del Convenio 151 de la OIT.

Son negociaciones que beneficiarán a los 1´183.000 servidores públicos que, según el Departamento Administrativo de la Función Pública, hay en el país, y que en este momento tienen una connotación especial, toda vez que en pocas semanas se realizará en Ginebra la Conferencia Internacional del Trabajo OIT 2013, en la que se evaluará la manera cómo Colombia está aplicando el Convenio 151, que trata del derecho de asociación y condiciones de trabajo en la administración pública.

Hay optimismo porque el sólo hecho de que el gobierno nacional esté sentado con todas las federaciones sindicales estatales negociando un pliego único, ya es un avance importante, toda vez que nunca se habían negociado las condiciones laborales de las y los trabajadores estatales bajo el amparo jurídico de una norma. Y también por los preacuerdos hasta ahora logrados. Según los voceros sindicales consultados, hay buena disposición de las partes para sacar adelante la negociación del pliego nacional unificado, que en su etapa de arreglo directo termina el 6 de mayo.

Hasta el momento somos optimistas por los acuerdos que se han ido logrando. Falta ver si esa buena voluntad el gobierno la mantiene cuando en los próximos  días entremos a discutir los puntos fuertes del pliego”, señaló Juan Diego Gómez, coordinador en Colombia de la Federación Internacional de Servicios Públicos (ISP), quien acompaña y asesora al sindicalismo estatal en esta negociación.

El pliego nacional unificado le fue presentado al Presidente Santos el 7 de abril, y fue suscrito por las tres centrales sindicales y todas las federaciones del sector público: Fecode y Fenaltrase (CUT), Unete y Utradec (CGT), Fecotraservipublicos y Fenaser (CTC). Es por tanto referente para las negociaciones de los pliegos que los sindicatos locales y sectoriales ya presentaron a alcaldes, gobernadores, directores y gerentes de las entidades estatales del orden nacional.

Otro hecho para resaltar es el espíritu de cuerpo y unión que reina entre las centrales sindicales y las federaciones estatales de frente a esta negociación. “Previamente acordamos las posturas y preparamos conjuntamente la argumentación. Ese es el espíritu que le da solidez y respaldo a la organización sindical en la mesa de negociaciones”, señaló al respecto Carlos Castañeda, vicepresidente del Sindicato Unitario Nacional de Trabajadores del Estado (Sunet), y delegado por la CUT en la negociación del pliego unificado.

Como también es de destacar que la comisión que negocia por parte del gobierno es de alto nivel. La encabeza el Viceministro de Trabajo José Noé Ríos, y de ella hacen parte el Ministerio de Hacienda, el Departamento Administrativo de la Función Pública y Planeación Nacional, las entidades en las que recae la responsabilidad de sacar adelante la negociación del pliego unificado.

Sin embargo,  hay preocupación

Ésta tiene que ver con el poco avance que se ve en las negociaciones en las entidades públicas del nivel local, regional y sectorial, donde los directivos y gerentes tienen la competencia constitucional para negociar los pliegos, pero en muchos casos se han mostrado reticentes a hacerlo. Persisten en imponer criterios errados, con un trasfondo claro de cultura antisindical.

Ya se han presentado y se están negociando unos 300 pliegos en entidades del nivel local y sectorial, según lo dio a conocer Carlos Castañeda, quien estimó que es una cantidad importante para ser la primera vez que se negocia al amparo de un decreto gubernamental. Pero aún son insuficientes, considerando que este es un país con 1.050 municipios (el 80% de ellos con sindicatos), 33 departamentos y gran cantidad de entidades estatales que, según el Decreto 1092, pueden negociar las condiciones laborales de sus trabajadores.

Hay entidades donde el proceso ya terminó, o marcha de manera satisfactoria, pero en la gran mayoría no es así. Por cualquier procedimiento administrativo entorpecen la iniciación de la negociación, o se enfrascan en consultas con ánimo dilatorio, o el nuevo jefe que llega desconoce lo actuado o no continúa el proceso de negociación, cuando no es que se niegan a recibir el pliego que les presenta el sindicato. Esto pese a que los empleadores tuvieron un proceso pedagógico y recibieron circulares del Ministerio de Trabajo.

En ese sentido dirigentes como Francisco Maltes, coordinador de los temas estatales en la CUT, denunciaron problemas y demoras injustificadas en algunas gobernaciones y municipios, y en entidades como Invías, el Ministerio de Vivienda, el Impec, Medicina Legal, entre otras.

Al respecto Juan Diego Gómez, de la ISP, señala:

 “Vemos una situación contradictoria. Mientras el gobierno aplica los procedimientos previstos en el Decreto 1092 y avanza en los acuerdos, en muchas entidades regionales y sectoriales los empleadores lo que hicieron fue firmar el acta de instalación de la mesa, pero no negocian, a la espera de que pasen los 20 días de ley y al final decidir no firmar nada, amparados en que ellos tienen esa competencia. Ese no es un proceso de negociación sino una postura autoritaria que ha hecho carreara en términos de cultura antisindical”.

Avances en la negociación del pliego unificado

Los 5 temas gruesos del Pliego Nacional Unificado hoy en discusión en la mesa, son: beneficios económicos (salarios y prestaciones), carrera administrativa, garantías sindicales, modificaciones del Decreto 1092, y formalización laboral.

 Ya se ha avanzado en el tema de las garantías sindicales, en el marco de la responsabilidad que tiene el Estado de fomentar y apoyar al sindicalismo como importante bastión de la democracia. Ya hay un preacuerdo en torno al descuento sindical general para todos los funcionarios que se beneficien de la negociación, estén o no sindicalizados. Se acordó preparar conjuntamente un proyecto de ley que regule este tema, y que sería presentado al Congreso con el apoyo del Gobierno. Así mismo, está pendiente una consulta para ver cómo los sindicatos del sector estatal pueden tener un espacio en la televisión institucional, petición con la que el gobierno está de acuerdo.

También ambas partes están de acuerdo en que el Decreto 1092, que le da piso jurídico a la negociación, tiene falencias que es necesario considerar. Como lo es el hecho de que el empleador tiene el poder de decisión en última instancia, y ese no es la razón de ser de un proceso de negociación y solución de un conflicto. “El gobierno sigue insistiendo en una formula de conciliación, y nosotros decimos que se debe considerar el arbitraje como la forma de resolver los puntos no acordados o que generen conflicto. En ese sentido se plantearon diferentes fórmulas”, puntualizó Juan Diego Gómez, de la ISP.

Y se planteó la necesidad de reformar cuestiones de procedimiento cuando se trata de entidades en las que varias organizaciones sindicales presentan pliego, o cuando no hay pliego unificado por sector.

El tema salarial y de beneficios económicos se empieza a negociar desde hoy miércoles; las propuestas sobre Carrera Administrativa se negociarán entre el 29 Abril y el 2 de mayo; y el 6 de mayo se discutirá el tema formalización laboral y los convenios de OIT.

En lo que respecta al tema de formalización laboral, hay acuerdo en torno a la necesidad de una política de contratación directa de funcionarios que hoy tienen formas precarias de contratación, lo que implica la ampliación de las plantas de personal. Esto en cumplimiento de las sentencias 614 de 2009 y 171 de 2012 de la Corte Constitucional, referidas a la formalización laboral y la obligación de vincular directamente a los empleados con funciones permanentes, o sea acabar con las plantas paralelas y la precarización en el empleo público.

En cuanto al magisterio representado por Fecode, la negociación de su pliego petitorio, la más importante a nivel sectorial, comenzó a correr en su etapa de arreglo directo desde la semana pasada. Se da como hecho positivo que el Ministerio de Educación haya aceptado negociar todos los puntos presentados por Fecode, como lo son la política educativa del país, los convenios y la privatización en los colegios por concesión, temas éstos que en anteriores negociaciones no se trataron.

Otros temas gruesos que el Ministerio y Fecode discuten hoy en la mesa tienen que ver con los acuerdos que se han hecho en el pasado y que el gobierno aún no ha cumplido, los maestros amenazados, el incremento salarial para el año 2014, la prima de servicios que se les reconoce a todos los empleados del sector público menos a los maestros, el tema de la evaluación de competencias para los ascensos en el escalafón, entre otros.

 

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